MI LINITA DEL ALMA:

Hace tres meses que tu Alma se liberó de un cuerpo sufriente y adolorido. Te extraño profundamente, te veo en mi mente caminando y moviéndote por todos lados con tu presencia tan amorosa y cálida y tu sonrisa tan especial, a flor de labios.

Estuvimos setenta y cinco años muy enamorados y sesenta y nueve años muy felizmente casados, esa es toda una historia llena de recuerdos imborrables que se pasean por mi mente con claridad singular.

Tú amueblaste y decoraste nuestra casa con el muy buen gusto que te era tan natural. Cada una de nuestras esculturas. pinturas y piezas decorativas me traen recuerdos imborrables de tu esencia tan llena de luz y amor.

Tu foto tan preciosa que me mandaste hace setenta y dos años, ha sido la pieza principal en todos mis escritorios desde la universidad en Raleigh, North Carolina, hasta el actual en nuestra biblioteca donde unos dos mil quinientos libros son mudos testigos, cargados de la historia, de nuestro gran amor.

¿En cuántas vidas habremos compartido experiencias no solo como pareja sino también en alguna o algunas otras relaciones familiares muy cercanas? Esto ya lo habrás visto o lo veremos juntos en nuestros registros akashicos cuando nos demos el gran abrazo cósmico y energéticamente multiorgásmico de nuestro reencuentro espiritual.

Nuestros cuatro extraordinarios hijos, nietos y bisnietos me visitan con frecuencia y alegran mi alma. Cada uno de ellos ocupa un lugar muy especial en nuestros corazones, el mío físico y el tuyo etérico y digo nuestros corazones porque algunos de ellos tienen facultades extra sensoriales y sienten tu presencia

Constantemente platico con tu foto y te siento junto a mí. Te veo a los ojos y lágrimas llenas de recuerdos imborrables, asoman a los míos con inmediata regularidad. Cuantos recuerdos, cuantas historias, cuantas memorias llenan mi corazón de alegría y añoranza.

Cuanto cariño y cuanta confianza se anidan en un corazón, que desborda alabanzas al Señor, agradeciendo tantos años, tantos sueños, tantas realizaciones, tantas bondades que tocaron nuestras almas.

Siento tu presencia constantemente y sé que más pronto que tarde, estaremos reunidos nuevamente en nuestro hogar eterno, en otra dimensión donde el tiempo no existe, solo existe el eterno momento a momento lleno de Amor y bellas sorpresas.

Hasta pronto, mi alma, regresaré al rato

para seguir viéndonos con añoranza.

Te quiero hasta que cesen los tiempos

con pasión eterna, cargada de historia.

Tu Johnny Siempre

Dejar un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *