Compartiendo una Carta de Linita

Para mis queridos amigos.

Nunca les había compartido una carta de Linita. Aquí esta una que me escribió en mi cumpleaños en el 2008, cuando ella tenía 77 años.

Aquí está la transcripción y la carta de su puño y letra:

LINA BARDAVID

14 y 15 de Junio 2008

Mi Johnny del alma

Bendito sea Dios que nos ha permitido gozar otro maravilloso año juntos disfrutando de cada momento, compartiendo nuestra vida y agradeciendo la abundancia de amor que nos rodea.

A cada rato te digo “Mi vida,” y literalmente tu eres el que me da el aliento para vivir, la razón porque cuidarme, el deseo porque mejorarme. Por ti quiero aprender, hacer, dar… Por ti abro los ojos por la mañana con la ansiedad de verte, de abrazarte… por ti espero y gozo cada nuevo día y por ti mis noches son llenas de amor al encontrarme a tu lado, al sentir tus caricias y al oír tus palabras.

Para mí, no has sido solo mi marido… has sido mi padre en ciertos momentos, mi hijo en otros… has sido mi mejor amigo y compañero, mi maestro y mi amante. Si mi tesoro, eres la luz que ilumina mis días y la paz de mis noches.

No solo eres un esposo ideal, también eres un padre y abuelito ejemplar en todos los sentidos de la palabra. Con tu ejemplo les has enseñado a nuestros hijos a que sean hombres y mujeres de bien. Les has dejado la herencia más grande… El de un buen nombre, de un hombre noble y honrado, de un nombre que trae con sí la bondad y el deseo de querer, ayudar y dar el amor que siempre les has dado y tus sabios consejos siempre los guardaran en su alma.

Le ruego al Todo Poderoso que te siga bendiciendo con buena salud, con el don de la palabra para extender tu mensaje de bienestar, ayuda y esperanza a los que te escuchan, que siempre tengas las ganas de disfrutar de este momento llamado vida con paz mental y espiritual, y que recibas con gusto todo el amor que te rodea.

Gracias, mi alma, por ser el hombre de mi vida, el único hombre que he amado con todo mi corazón, y por ser mi alma gemela. Gracias por haber sido fiel a tu palabra y por haber tenido ojos para mi durante todos estos años. Aunque muchos cumpleaños han venido e ido, las arrugas marcan mi cara, mi cuerpo ha cambiado, las canas han aparecido, sigues haciéndome sentir tan joven y guapa como cuando primero nos conocimos.

Te adoro y te adoraré, amor de mi vida, hasta el último momento de mi existencia y aún más allá.

Tu Linita.

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